Si viviéramos en medio de un bosque donde abundara la vegetación y el color verde, quizás nos levantaríamos todos los días agradeciendo a Dios por la belleza y perfección de la que nos ha rodeado, viviríamos felices de estar rodeados de todo aquello cuidaríamos cada detalle y no permitiríamos que nada ni nadie lastimara nuestro entorno.
Y no estoy hablando de guerras que los países inventan para obtener riquezas o de enfermedades terminales que insistimos en contagiarnos, Hablo de vicios que nos llevan a la muerte y destrucción de nosotros mismos y de nuestras familias.
Levantémonos todos los días y elevemos una plegaria al cielo de agradecimiento. "Gracias Señor por rodearme de tanta belleza de tantos hijos tuyos que hacen de mi vida lo que es"
Lamento si hoy me puse muy cursi los quiero a todos y no he fumado nada
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